Pedro Kumamoto: Una tragedia en la montaña

La tragedia.
Tres personas muertas y cinco desaparecidas es el saldo que dejó el desbordamiento de un río en San Gabriel
La tragedia.
Tres personas muertas y cinco desaparecidas es el saldo que dejó el desbordamiento de un río en San Gabriel

Pedro Kumamoto: Una tragedia en la montaña

La tragedia.Tres personas muertas y cinco desaparecidas es el saldo que dejó el desbordamiento de un río en San Gabriel
Especial
Pedro Kumamoto
Excandidato independiente al Senado por Jalisco
2019-06-04 |06:13 Hrs.Actualización06:13 Hrs.

Salvo por una discreta lluvia matutina de la semana pasada, en San Gabriel no había llovido en este temporal. Esta población de 16 mil habitantes, cuna de Juan Rulfo, se ubica en la zona serrana del Sur de Jalisco, región que en los últimos años ha registrado un crecimiento exponencial en actividades agrícolas, particularmente en la siembra de aguacate.

Hace dos días, en un domingo de descanso, las actividades se realizaban como cualquier otra semana. Algunas personas se congregaban en sus hogares, otras preparaban la comida para la noche y en general se vivía un ambiente de calma. 

A las cinco y media todo cambió.

Los habitantes señalan que en esa tarde apacible el río Salsipuedes, el cual atraviesa a la cabecera municipal, comenzó a desbordarse sin aparente motivo. En cuestión de segundos bajó del cerro una cortina de lodo y árboles calcinados que inundó todas las construcciones del enclave. “Aún hoy el pueblo huele a cenizas, a la madera quemada que ardió durante los últimos meses en los bosques del municipio” me dice Oswaldo Ramos, amigo y habitante de San Gabriel.

El caudal arrastró decenas de automóviles, anegó los puentes, invadió las granjas y casas y, tristemente, se llevó consigo a varias personas. Hasta la noche del lunes las autoridades registran, lamentablemente, tres personas muertas y dos desaparecidas.

Esta tragedia ha tocado a todas las familias del municipio que después de este terrible evento se preguntan cómo es posible que algo así hubiera sucedido. “No se tiene memoria de un evento así en la historia reciente de San Gabriel, este río no había presentado corrientes así, mucho menos cuando no había llovido aquí”, señala Oswaldo.

Los habitantes han comenzado a señalar a los incendios forestales y a la tala ilegal como posibles causantes, pues indican que antes los bosques del monte actuaban como una barrera natural frente a las avalanchas de azolve. Sin embargo, debido a la deforestación intencional que el ser humano ha realizado en la zona durante años, se perdió la capacidad de captación de agua de estas tierras. 

El periodista Cristian Rodríguez, quien ha cubierto con detalle la desastre ambiental de la región, señala que San Gabriel es el segundo municipio con mayor actividad aguacatera de Jalisco y que creció de tener en 2008 la cantidad de 138 hectáreas a 2,470 hectáreas en este año. Para lograr esta expansión sin precedentes, en algunos casos se ha realizado a través de quemas clandestinas y se ha omitido al plan de manejo forestal de la zona. De hecho, por lo menos 102 hectáreas de esta fruta han sido declaradas como ilegales en este municipio por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente. Precisamente por estos elementos se vuelve fundamental exigir a las autoridades una investigación a detalle para esclarecer las causas de este desastre así como posibles responsabilidades.

Hoy, a tres días de esta pesadilla, se ha decretado el estado de emergencia en la localidad. Los trabajos de limpieza y desazolve comienzan, cada quien trata de recuperar lo posible. Entre los habitantes existe el temor que este evento pueda repetirse al venir el temporal de lluvias y el gobierno ha señalado que harán todas las acciones de infraestructura necesaria para evitar que algo así se repita. Frente a esta tragedia toca solidarizarse con esta población, también acompañarles en la reconstrucción de su pueblo, de su vida cotidiana y exigir justicia en caso de haber responsabilidad humana en esta tragedia.