Se desatiende acoso sexual y salud mental, por pandemia de COVID-19

De acuerdo con un estudio, los jóvenes son los más afectados por la pandemia
De acuerdo con un estudio, los jóvenes son los más afectados por la pandemia

Se desatiende acoso sexual y salud mental, por pandemia de COVID-19

El impacto.De acuerdo con un estudio, los jóvenes son los más afectados por la pandemia
Cuartoscuro
2021-03-23 |07:02 Hrs.Actualización07:02 Hrs.

La atención a la emergencia sanitaria de COVID-19 dejó de lado programas de apoyo a las problemáticas de la violencia familiar, el abuso sexual y de la salud mental, revelan datos de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados.

Tan sólo en abril de 2020, se reportó un aumento del 70 por ciento de la violencia familiar, en relación con el mismo mes de 2019, y que las personas que más levantaron las denuncias se encuentran entre los 21 a 25 años y de 26 a 30 años, con base en los resultados de la Encuesta Nacional VoCes, realizada por el Population Council, en colaboración con el Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve), el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, y tres organizaciones de la sociedad civil.

Los datos expusieron que, según los resultados preliminares de la encuesta, más de 21.4 millones de jóvenes han sufrido acoso virtual, violencia intrafamiliar, violencia de género y pobreza, entre muchas otras afectaciones, lo cual ha provocado un aumento de 20 por ciento en el suicidio por parte de la población joven.

También, la encuesta reportó que hubo un aumento de 30 por ciento en las llamadas a los servicios de emergencia, a causa de violencia intrafamiliar, desde el inicio de la pandemia.

En lo que se refiere a su aspecto emocional y de salud mental, la encuesta mostró que 8 por ciento de participantes de Ciudad de México respondió que todos los días ha tenido pensamientos suicidas o autolesivos (es decir, de que estaría mejor muerto o lastimarse de alguna manera).

Se detalló que este porcentaje aumenta para la población LGBQT+, a 13 por ciento, y que estas cifras son superiores a las reportadas en la Encuesta de Consumo de Drogas en Estudiantes de la Ciudad de México, en 2012, de 6.4 por ciento.