Busca Layda evitar su cuarta 'cruzazuleada' por el gobierno de Campeche

En 1997, fue el primer intento de la morenista por el gobierno de Campeche. En 2003 y 2015 también contendió
En 1997, fue el primer intento de la morenista por el gobierno de Campeche. En 2003 y 2015 también contendió
En 1997, fue el primer intento de la morenista por el gobierno de Campeche. En 2003 y 2015 también contendió
En 1997, fue el primer intento de la morenista por el gobierno de Campeche. En 2003 y 2015 también contendió

Busca Layda evitar su cuarta 'cruzazuleada' por el gobierno de Campeche

Layda SansoresEn 1997, fue el primer intento de la morenista por el gobierno de Campeche. En 2003 y 2015 también contendió
Ismael Angeles
Amílcar Salazar Méndez
2021-05-17 |07:04 Hrs.Actualización07:04 Hrs.

Si la política campechana fuera la liga de futbol mexicano, Layda Sansores podría bien portar la camiseta celeste y darle rostro al término ‘cruzazulear’, acuñado por la prensa deportiva para referirse al Cruz Azul, por comenzar en los primeros sitios de la tabla, pero terminar con un resultado adverso y sin lograr el triunfo.

Hoy, la candidata de Morena, al igual que la Máquina, busca romper con una maldición de 24 años, y, por cuarta ocasión, intentar hacerse del título que alguna vez obtuvo su padre Carlos el Negro Sansores con el PRI en 1979, a quien se le ubica como el creador del grupo político en el sureste contra el que se enfrentará el 6 de junio.

Su padre se lo dijo: "Tú no vas a ser gobernadora, pero vas a pasar a la historia", según refiere ella misma en su libro, titulado Insurrecta, escrito por Armando Estrop. Desde entonces, se dice luchar con todas sus fuerzas para contradecir “la profecía” dictada por el exgobernador, quien le enseñó el oficio de la política esperándole con el periódico en la mano para hablar sobre sus declaraciones contra el aumento del IVA o la petroquímica.

Sansores ya jugó en las canchas del Senado, de San Lázaro, y capitaneó la alcaldía Álvaro Obregón en la Ciudad de México. Ha usado las casacas del PRI, PRD, Convergencia (hoy Movimiento Ciudadano), el Partido del Trabajo y ahora de Morena.

Su carrera empezó como pupila de Carlos Salinas, mientras la selección nacional era eliminada del Mundial de Italia, y cuando su principal adversario en el actual proceso electoral, Christian Castro, apenas ingresaba a la primaria.

Con 75 años, la campechana se ha envuelto en la bandera del lopezobradorismo, por lo menos desde 1996, cuando renunció a sus 30 años de militancia en el PRI para sumarse a la afición perredista, que, en ese entonces, dirigía Andrés Manuel López Obrador. Junto con ella, también abandonaron el partido Alejandro Rojas y Dante Delgado. Al año siguiente, su padre dejó el PRI, el 6 de julio de 1997, día de la primera elección que perdió.

Con una diferencia de 15 mil votos, quedó en un segundo lugar frente al priista José Antonio González Curi, según el Instituto Electoral, pero la elección quedó marcada con las palabras “fraude electoral”, un campamento en el Palacio de Gobierno, la toma de un edificio, una denuncia por espionaje, y una jornada de acoso policial contra ella y sus simpatizantes.

Tres años después, ondeó la bandera blanquiazul y llamó al voto útil por el entonces candidato Vicente Fox. Operó a favor del panista –y según la prensa de la época– detonado por las diferencias con la entonces dirigente perredista, Amalia García.

En 2003, con la casaca de Convergencia, buscó una vez más el título, pero perdió. Con 36 mil 314 votos, se ubicó detrás del panista Juan Carlos del Río (100 mil 669) y del priista Jorge Carlos Hurtado Valdez (105 mil 473). Ante los resultados poco favorables, se refugió en las Cámaras.

Dos sexenios y dos partidos tuvieron que pasar para que volviera a jugar, en 2015, ya con Morena, pero tuvo su tercer descalabro. Con 65 mil 490 votos, obtuvo el tercer puesto, detrás de Jorge Rosiñol (114 mil 457) y de Alejandro Moreno (148 mil 659).

En la siguiente temporada, Sansores tuvo una pequeña victoria, gracias a la mano de López Obrador y la efervescencia electoral de 2018. Durante una gira por Campeche, Sansores detonó la polémica por tomar de la mano al entonces candidato para besarla: "No se olvide de nosotros", le dijo, y en esa elección ganó, pero no en Campeche, sino en la alcaldía Álvaro Obregón, en la capital del país, desde donde impulsó una nueva jornada por la gubernatura.

Tres años después, Sansores vuelve a la cancha con el respaldo del Presidente y en una contienda sumamente competida frente a los candidatos de Movimiento Ciudadano, Eliseo Fernández y el priista Christian Castro en lo que se antoja como una elección que se podría definir en tiempos extra.