De origen indígena y luchadora; Xóchitl Gálvez la candidata del PAN-PRI-PRD

La candidata ha venido desde abajo para ahora luchar  por la presidencia
La candidata ha venido desde abajo para ahora luchar por la presidencia
Xóchitl Gálvez.La candidata ha venido desde abajo para ahora luchar por la presidencia
Especial
Nación321
2024-04-05 |18:04 Hrs.Actualización18:03 Hrs.

Como olvidar el pasado 1 de marzo, cuando con sangre y velas tuvo Xóchitl Gálvez su primer día de campaña como candidata de la oposición a la presidencia de México.  Su discurso se ha basado en asegurar que las cosas van a ser diferentes y al mismo tiempo que los apoyos sociales, la Guardia Nacional, y más... no van a cambiar, salvo en algunos aspectos. 

Hoy, ha pasado poco más de un año y está a punto de enfrentarse con sus contrincantes de partidos en el primer Debate Presidencial, Xóchitl es una política que ha llamado la atención desde su destape pero con una enorme historia que en Nación321 te vamos a contar.  

¿QUIÉN ES XÓCHITL GÁLVEZ? ¿PRESIDENTA?

Xóchitl Gálvez fue senadora por el Partido Acción Nacional (PAN), pero en realidad no milita en ningún partido. De ascendencia otomí, la candidata del Frente Fuerza y corazón por México ha presumido cada vez que puede su origen indígena y también que viene de la cultura del esfuerzo, pues de tener una vida humilde y con recursos limitados, ahora además de legisladora es empresaria.

Bertha Xóchitl Gálvez Ruiz nació el 22 de febrero de 1963 en Tepatepec, Hidalgo, localizado en el Valle del Mezquital. La candidata, de signo Piscis, prefiere ir en bicicleta a todos lados, ese es su hobbie favorito. Asimismo, ha contado que durante su infancia ayudó a la economía familiar vendiendo tamales y gelatinas.

Su vida académica profesional la desarrolló en la Ciudad de México, donde estudió Ingeniería en Computación, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Más tarde se especializó en robótica, inteligencia artificial, edificios inteligentes, sustentabilidad y ahorro de energía.

La aspirante presidencial también ha compartido momentos de su vida privada, como haber sido testigo de la violencia familiar que su padre llegó a ejercer sobre su madre.

“A mi niña de 10 años le diría, qué fregón que de vender gelatinas, pusiste una empresa de tecnología de punta. Estaría seguramente super orgullosa de que no haya sido una mujer sumisa ni abnegada”, contó en una entrevista para Nación321.

LAS EMPRESAS DE XÓCHITL

La aspirante presidencial tiene una ‘doble profesión’, además del campo político ha librado batallas en el plano empresarial y es fundadora de dos consorcios de tecnología: High Tech Services y OMEI. A través de estas empresas, Gálvez se ha dedicado, entre otras cosas, al desarrollo de edificios inteligentes, que hasta hace no mucho, eran una novedad.

El trabajo de sus empresas se ha proyectado en el desarrollo de sistemas informáticos en lugares como el World Trade Center México, la Torre Siglum y la Torre Quadrata.

Pero no siempre los dichos sobre sus empresas han sido dulces. Tras varios desencuentros con ella, el 3 de julio de 2023, el presidente Andrés Manuel López Obrador ‘destapó’ a Xóchitl Gálvez como candidata presidencial.

Desde ese día, comenzaron una serie de ataques hacia la hidalguense desde Palacio Nacional, primero al referir que ya estaba ‘pactado’ por grupos de poder que ella fuera candidata opositora, y después cuando el mismo AMLO acusó un posible conflicto de interés, pues las empresas de Gálvez tienen contratos con la administración Pública.

El 28 de julio del 2023, López Obrador cuestionó en su conferencia ‘mañanera’ que de mil 500 millones de pesos que sus empresas obtuvieron en contratos durante 9 años, el 70% "los recibió de empresas desarrolladoras en Miguel Hidalgo”, una demarcación de la Ciudad de México, que ella gobernó entre 2015 y 2018.

Ante estos cuestionamientos, la también creadora de la Fundación Porvenir, encaminada a combatir la desnutrición y el desempleo en las comunidades indígenas, simplemente ha dicho que todos sus negocios y contratos son legales.

SUEÑO DE LA SILLA PRESIDENCIAL

Ingeniera de profesión, siempre vestida con tejidos indígenas, lo mismo huipiles chinantecos de Oaxaca, que telares de cintura amuzgos de Guerrero, Gálvez llegó a su primer cargo público de una manera inesperada: gracias a un ‘concurso’ de nuevos talentos en el sexenio (2000-2006) del presidente panista, Vicente Fox.

“Fox me echó el ojo. Yo tenía una empresa que hacía mucho trabajo en comunidades indígenas y él pensó que esa trayectoria era interesante. Me buscó hasta que me convenció”, ha relatado.

En el gobierno foxista, Xóchitl Gálvez fue nombrada directora general de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, que hoy se llama Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).

No paró. En 2010, Xóchitl Gálvez buscó la gubernatura de Hidalgo, bajo el cobijo de la coalición “Hidalgo nos une”, que integraban los partidos PAN, PRD, PT y Convergencia, pero perdió las elecciones ante el priista Francisco Olvera.

Sin embargo, años después su suerte fue distinta. En las elecciones de 2015, del antes llamado Distrito Federal, fue candidata a jefa delegacional de Miguel Hidalgo por el PAN: ganó con el 32% de los votos a su favor.

En 2018, cuando ya había mostrado con mayor confianza su estilo extrovertido y fuera de caja, llegó al Senado por la vía plurinominal, donde hasta la fecha se mantiene.

El pasado 27 de junio, tras el ‘destape’ de AMLO, Xóchitl Gálvez confirmó que sí buscaría la candidatura presidencial por el entonces llamado Frente Amplio por México, despertando sorpresa por su creciente popularidad, que la ha puesto a la cabeza de las preferencias ciudadanas que simpatizan con los partidos que hoy son de oposición.

“La puerta de Palacio Nacional solo se abre de adentro hacia afuera. Por eso vamos a abrir esa puerta para millones de mexicanos. Desde aquí, les digo: voy a ser la próxima presidenta de México”, dijo el día de su destape.