La disputa por una vivienda en la Unidad Habitacional de Candelaria, Tlapala, terminó en tragedia cuando Carlota ‘N’, una mujer de 74 años, disparó contra Esau Márquez, de 51 años, y su hijo Justin Márquez, de 19, quienes, según su familia, habitaban el inmueble de manera legal pagando renta. Un menor de 14 años también resultó herido en el ataque.
El martes 1 de abril, Carlota ‘N’ ingresó a la casa acompañada de otras personas con la intención de cambiar las cerraduras y desalojar a los ocupantes. Sin embargo, los Márquez sostienen que tenían un contrato de arrendamiento válido y que estaban cumpliendo con los pagos correspondientes.
Según información presentada por Telediario, al pedirle a la presunta dueña documentos que acreditaran su propiedad, esta se negó a mostrarlos, lo que generó una discusión que derivó en la tragedia.
En un video del incidente, se observa a un hombre que acompañaba a Carlota ‘N’ disparando al aire para intimidar a la familia. Segundos después, la mujer abrió fuego directamente contra Esau y Justin, quien intentó proteger a su padre.
Justin perdió la vida en el lugar tras recibir un impacto en la cabeza, mientras que su padre falleció en un hospital de la zona debido a la gravedad de sus heridas. Un menor de 14 años resultó lesionado con disparos en las piernas.
Familiares de las víctimas aseguran que fueron alertados por vecinos sobre la presencia de Carlota ‘N’ en la vivienda y acudieron para aclarar la situación. Insisten en que en ningún momento actuaron con violencia y que solo buscaban hacer valer sus derechos como inquilinos.
Tras el ataque, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) logró la detención de Carlota ‘N’, Eduardo “N” y Mariana “N”, quienes son investigados por su presunta participación en el crimen.
Los cuerpos de Justin y Esau Márquez fueron trasladados a Tlaxcala, su estado de origen, donde fueron despedidos por sus familiares y amigos. Sin embargo, el velorio se vio empañado por disparos al aire realizados por algunos asistentes en estado de ebriedad, lo que obligó a la intervención de patrullas de los municipios de Ixtapaluca y Chimalhuacán.