Teresa González Murillo, conocida como ‘Teresita’, una mujer buscadora del Colectivo Luz de Esperanza de Jalisco, falleció el pasado miércoles 2 de abril en el hospital luego de sufrir un ataque a finales de marzo.
La buscadora y comerciante estaba internada en el Centro Médico de Occidente del IMSS, donde era atendida por las lesiones que tenía en la cabeza tras haber recibido un impacto de bala en el rostro.
La Fiscalía General del Estado de Jalisco confirmó el deceso, derivado de la agresión registrada el pasado 27 de marzo en su domicilio de la colonia San Marcos, en la ciudad de Guadalajara. Sujetos armados irrumpieron en su domicilio y trataron de privarla de su libertad, mientras amenazaban a quienes se encontraban con ella.
La mujer, quien usaba silla de ruedas, se resistió, y los sujetos le dispararon para después huir.
¿QUIÉN ERA ‘TERESITA’?
Teresita era una mujer buscadora quien trabajó incansablemente para encontrar a su hermano Jaime, reportado como desaparecido.
El hombre fue visto por última vez el 2 de septiembre de 2024 en la colonia Centro, en la ciudad de Guadalajara.
Ella estuvo presente en las jornadas de luto nacional por el caso del Rancho Izaguirre en Teuchitlán, y declaró a medios de comunicación que integrantes de su organización habían estado recibiendo amenazas por parte del crimen organizado.
La activista también era líder de comerciantes ambulantes de la zona centro de Guadalajara, y su hermano formaba parte de su organización, la cual, desde hace meses se encuentra en confrontación con las autoridades municipales y del estado, pues las personas exigen espacios para trabajar.
Teresita instaló un plantón en agosto pasado, en las puertas de Palacio Municipal de Guadalajara, para denunciar actos de corrupción en permisos concedidos a otros comerciantes ambulantes.
Ella vendía comida en el cruce de Corona y Prisciliano Sánchez, de donde fue desplazada por personal de inspección y reglamentos municipal.
“Buscaba con valentía, con esperanza y con el derecho que le correspondía. Pero ese derecho le fue arrebatado. La violencia y la impunidad la alcanzaron antes de que pudiera encontrar respuestas. Se fue sin saber dónde está Jaime”, lamentaron sus compañeros de búsqueda.