Al anunciar aranceles recíprocos a todo el mundo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que lo único que implementará con esta estrategia son gravámenes “amables, de mano suave”, contra países que considera que se han aprovechado de las relaciones comerciales con su país.
En su conferencia de prensa este miércoles en la Casa Blanca, el mandatario destacó que "estamos hablando de un desequilibrio gigantesco y vamos a combatir todas estas irregularidades, las repercusiones serán grandes".
A pesar de lo anterior, dijo, los países “tendrán que pagar por tener el privilegio de participar en nuestro mercado”.
Sobre los gravámenes, dijo, “son aranceles amables, de ‘mano suave’ y al que se queje, la invitación clara es que traigan aquí a la Unión Americana sus plantas, para fabricar, para manufacturar sus productos y de esa manera no van a pagar un solo centavo en aranceles”.
Recordó que “a cualquier país que objete esta política de aranceles acuérdense son aranceles de ida y vuelta”.
Eso sí, amenazó que no quiere “que me pidan extensiones, si ustedes quieren que no haya barreras arancelarias, eliminen los aranceles contra Estados Unidos”.
Finalmente, añadió, “con esta política se aranceles protegeremos a nuestra nación de este gran desequilibrio que le ha hecho mucho daño a nuestro país”.