Después de semanas de expectativa por parte de la Casa Blanca y nerviosismo del público y mercados en todo el mundo, este miércoles 2 de abril el presidente estadounidense Donald Trump anunció aranceles recíprocos a casi todo el planeta.
El mandatario estadounidense convocó a la esperada conferencia de prensa para anunciar gravámenes a las importaciones en ese país.
En lo que llamó el “Día de la Liberación”, el republicano informó sobre la aplicación de un arancel universal de 10% a las importaciones de al menos 185 países, y a otros les impuso tarifas ‘personalizadas’; incluso mostró un gráfico que indicaba que Estados Unidos cobraría un impuesto del 34% sobre las importaciones de China, de 20% sobre las importaciones de la Unión Europea, de 25% sobre Corea del Sur, 24% sobre Japón y 32% sobre Taiwán.
El presidente utilizó una retórica agresiva para describir un sistema de comercio global que Estados Unidos ayudó a construir después de la Segunda Guerra Mundial, y afirmó que “nuestro país ha sido saqueado, pillado, violado, esquilmado” por otras naciones.
Sin embargo, uno de los países que se ‘salvó’ de estar en lo que llamaremos la ‘lista negra arancelaria’ es México, además de Canadá, socios comerciales regionales.

Pese a la tensión por un posible aumento de gravámenes a los productos hechos en México, Trump ni siquiera hizo mención de nuestro país durante su discurso. De hecho, el nombre de nuestra nación tampoco aparece en ese listado, que prácticamente abarca a todo el mundo.
Pero... ¿por qué? En Nación321 responderemos a esta inquietante duda, sobre todo si ponemos en contexto que nuestro país es el principal socio comercial de EU y que en los últimos meses ha sido asediado por Trump en cuanto a la imposición de cuotas.
Vayamos por partes. Primero entendamos qué es un arancel y cuál es la finalidad de su existencia.
Los aranceles aduaneros (que son los que impone Trump) son tarifas que deben pagarse por la importación de cualquier tipo de mercancías. Es decir, son cuotas que productores pagan cuando sus bienes entran a un país.
De este modo, cuando un producto cruza la frontera de un país, debe pagar esta cuota establecida por autoridades locales para que puedan entrar y ser distribuido. Este proceso se repite cada que entra mercancía a una aduana.

Los aranceles desempeñan múltiples funciones económicas y políticas en México. Principalmente, sirven como fuente de ingresos para el gobierno, generando fondos a la administración pública.
Pero también es importante entender su existencia. Resulta que estos impuestos también tienen la función de proteger la producción nacional.
¿Cómo ocurre esto? Con los aranceles se encarecen los bienes extranjeros, lo que hace que los productos locales sean más competitivos en precios y asegura que puedan ser adquiridos sin que su costo sea un problema frente a la competencia internacional.
Entremos en materia. Para sorpresa de muchos, en la presentación de medidas para “aumentar nuestra competitividad, proteger nuestra soberanía y fortalecer nuestra seguridad nacional y económica", Trump indicó que las decisiones anunciadas no aplican para los países miembros del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Esto significa que los productos que cumplen con el T-MEC seguirán sujetos a un arancel del 0% tanto para México como para Canadá.
¿Y qué pasará con los productos no contemplados en T-MEC? De acuerdo con el gobierno de EU, éstos tendrán un arancel del 25%, en tanto que los productos energéticos y de potasa (minerales) tendrán un impuesto de 10%.

Pero hay algo más, el documento publicado por la Casa Blanca precisa que según la instrucción de Trump, todos estos aranceles se mantendrán hasta que Estados Unidos considere que los tema de la migración irregular y el tráfico de sustancias ya no representan una emergencia nacional.
En ese caso, si se levanta la emergencia oficialmente declarada por ambas problemáticas en EU, los productos que cumplen con el T-MEC seguirán recibiendo trato preferencial, mientras que aquellos que no contempla el T-MEC pagarán un arancel recíproco de 12%.
Aunque como se ha visto en diferentes ocasiones desde el pasado 20 de enero cuando Trump asumió el poder, el acoso arancelario está latente cada que el mandatario busca negociar con algún gobierno.
Al respecto, José Ignacio Martínez Cortés, profesor del Centro de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), afirma que aun cuando nuestro país ha sido objeto del hostigamiento comercial de Trump, tiene un trato preferencial.
En entrevista con Nación321, el académico resalta que el anuncio de este miércoles “es un punto interesante porque al no figurar (en la ‘lista negra’), tenemos que México tiene un diferenciado”.
Refirió que “México tiene esta relación con Estados Unidos en torno a un tratado que empezó hace mucho, es un plan de optimización de comercio, una complementación de mercados” que no es tan fácil de violar y que es respetada incluso por el mismo Trump.
Insistió que “es importante resaltar que México sí tiene un trato preferencial. Sí se le sanciona, pero tiene un trato totalmente distinto a lo que se dio con otros países”.
Sobre el cómo entender que nuestro país ha evadido más barreras a sus exportaciones, habrá que recordar que México y el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum han entablado una ‘pasarela’ de negociaciones bilaterales que lo mismo han incluido llamadas entre ambos presidentes, encuentros entre funcionarios de alto nivel, reforzamiento de seguridad en las fronteras y hasta el ‘traslado’ de capos mexicanos al país vecino. Todo en aras de atender su exigencia de poner un freno a la migración y al tráfico de estupefacientes.
‘SALVADOS’, PERO NO TANTO
De momento, el gobierno de la morenista Claudia Sheinbaum esquivó los recientes dardos arancelarios. Sin embargo, nuestro país también ha resentido el ‘castigo’ económico de la administración estadounidense.
Y es que México paga actualmente un 25% en las exportaciones de productos no contemplados en el T-MEC, además paga un arancel similar a las exportaciones de acero y aluminio.
Pero no es todo, pues se prevé que pague un 25% de aranceles en la exportación de autos fabricados en plantas y armadoras locales, a partir de este 3 de abril.

El tratado comercial en Norteamérica ha supuesto una barrera legal internacional para que Trump imponga más aranceles a México, pero en 2026 los gobiernos involucrados deberán sentarse a la mesa para una revisión de los términos y condiciones.
En este renglón, el mismo Trump fue claro este miércoles: “El T-MEC fue un desastre, vamos a necesitar el apoyo del Congreso para acabar con este acuerdo, el peor de nuestra historia”.
Por lo que el candado comercial que hasta ahora ha protegido al país podría verse vulnerado o hasta concluido si México y Canadá no convencen a Trump, en menos de un año, de que el bloque comercial de Norteamérica es benéfico para el desarrollo de la zona.
OTROS SOCIOS COMERCIALES DE MÉXICO
Ante la situación de inestabilidad con su principal socio comercial surge la duda: ¿qué se puede hacer?, ¿para dónde voltear en caso de que Trump tenga entre sus planes acabar con el T-MEC?
Si bien nuestro principal socio de exportaciones e importaciones es Estados Unidos, la apertura comercial de nuestro país se extiende alrededor del mundo.
Los socios comerciales más importantes para nuestra nación son: Estados Unidos, Canadá, Japón y Alemania.

Pese a ello, México cuenta con una red de 14 Tratados de Libre Comercio con 50 países (TLCs), 30 Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones (APPRIs) con 31 países o regiones administrativas y nueve acuerdos de alcance limitado (Acuerdos de Complementación Económica y Acuerdos de Alcance Parcial) en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI).
Además, participa activamente en organismos y foros multilaterales y regionales como la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Mecanismo de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y la ALADI.
Entre los principales productos de exportación están: alimentos y bebidas, tabaco, productos químicos, hierro, acero, minerales, petróleo, textiles, ropa, automotores y autopartes, y productos electrónicos.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), los principales países con los que México sostiene relaciones comerciales son los siguientes:
Con información de AP