Stellantis anunció este jueves que suspenderá la producción en algunas plantas que se encuentran en Canadá y México, por lo que se convierte en las primeras interrupciones desde que el presidente Donald Trump, impuso aranceles del 25% a los vehículos fabricados fuera de Estados Unidos.
La medida de la empresa propietaria de Chrysler, Jeep y Dodge afectará directamente a miles de trabajadores.
Desde este 3 de abril de 20254, los automóviles fabricados fuera de Estados Unidos están sujetos a un arancel del 25% y gradualmente entrarán en vigor impuestos aduaneros de la misma magnitud sobre las piezas de recambio.
Un portavoz del grupo afirmó que Stellantis, quinto mayor fabricante de automóviles a nivel mundial, anunció que cerrará su planta canadiense de Windsor, que emplea a cerca de 4 mil personas, a partir del lunes durante dos semanas, “principalmente” debido a estos aranceles aduaneros.
El temor ahora es que otras fábricas cierren y que los subcontratistas quiebren en el proceso, provocando miles de despidos.
En la fábrica local de Chrysler, que pronto cumplirá un siglo, se producen los monovolúmenes Chrysler Pacifica y los potentes sedanes eléctricos Dodge Charger, exportados a Estados Unidos.
Stellantis Group dijo que continúa “evaluando los efectos (de los aranceles estadunidenses) sobre los vehículos importados y continuará discutiendo estos cambios de política con la administración” de Trump.
“Las medidas inmediatas a tomar incluyen detener temporalmente la producción en algunas de nuestras plantas de ensamblaje de Canadá y México, lo que afectará a varias de nuestras instalaciones de producción y estampado de motores en Estados Unidos que respaldan estas operaciones”.
DESPEDIRÁ TEMPORALMENTE A 900 TRABAJADORES EN EU
Stellantis NV anunció también jueves el despido temporal de 900 trabajadores en cinco instalaciones de Estados Unidos tras el anuncio arancelario del presidente Trump.
El fabricante de camiones Ram y Jeep dijo que las plantas estadunidenses afectadas son instalaciones de tren motriz y estampado que proporcionan piezas para las dos fábricas en México y Canadá que están paradas.
“La planta de Stellantis STLAM.MI Windsor Assembly, donde se ensamblan las minivans Chrysler Pacifica y Voyager y el Dodge Charger Daytona, estará fuera de servicio durante dos semanas, mientras que Toluca Assembly en México, donde se fabrican el Jeep Compass y el Jeep Wagoneer S, estará fuera de servicio durante abril”, dijo la compañía.
En una carta enviada a los empleados este jueves por la mañana, Antonio Filosa, director de operaciones de Stellantis para América, dijo que la empresa “sigue evaluando los efectos a medio y largo plazo de estos aranceles en nuestras operaciones”.
“Pero también hemos decidido tomar algunas medidas inmediatas, incluida la interrupción temporal de la producción en algunas de nuestras plantas de montaje canadienses y mexicanas”.
“Estas acciones afectarán a algunos empleados de varias de nuestras plantas de estampación y trenes motrices de Estados Unidos que apoyan estas operaciones”, agregó.