Nuevas ideas: Breve historia de los candidatos independientes

Nuevas ideas.
Este espacio es para que los ciudadanos alcen la voz
Nuevas ideas.
Este espacio es para que los ciudadanos alcen la voz

Nuevas ideas: Breve historia de los candidatos independientes

Nuevas ideas.Este espacio es para que los ciudadanos alcen la voz
Jeremías Benítez
Cristian Márquez Romo
Politólogo y estudiante del posgrado de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Salamanca
2018-02-05 |08:15 Hrs.Actualización08:15 Hrs.


SOBRE NUEVAS IDEAS

Nación321 quiere conocer y dar a conocer qué piensan los jóvenes en México. Con este fin abrimos NUEVAS IDEAS, un espacio para que los ciudadanos escriban sus puntos de vista sobre la realidad que vive nuestro país. Hoy escribe Cristian Márquez Romo.

264 aspirantes se registraron como candidatos independientes para competir en las elecciones de este año, con la intención de ocupar el cargo de senador, diputado o presidente de la República.

Entre los más visibles, es posible encontrar tres tipos de candidatos. Por un lado, quienes participan por primera vez utilizando la figura: Marichuy, vocera del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y del Consejo Nacional Indígena, el periodista Pedro Ferriz de Con o la expanista y esposa del expresidente Felipe Calderón (2006-2012), Margarita Zavala.

Por otro, quienes tras haber sido elegidos como candidatos independientes a partir de 2013, buscan contender nuevamente para distintos cargos: Jaime Rodríguez 'el Bronco', expríista y primer gobernador independiente del país; Manuel Clouthier, expanista y empresario; Pedro Kumamoto, activista y miembro de la organización civil Wikipolítica, o el experredista Armando Ríos Piter. 

Finalmente, quienes luego de manifestar públicamente su intención a través de sus respectivas plataformas, decidieron, por razones diversas, retirarse de la contienda: el exsecretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Emilio Álvarez Icaza, o el experredista y simpatizante de Andrés Manuel López Obrador, Gerardo Fernández Noroña. 

A pesar de que las candidaturas independientes no son una figura nueva en el país, han cobrado una gran relevancia a partir de los últimos años. La creciente volatilidad, en el marco de una coyuntura de profunda polarización política, son reflejo de hasta qué punto los ciudadanos sienten cada vez mayor rechazo por el sistema de partidos en su conjunto. Así, esta plataforma ha emergido, por lo menos en apariencia, como una herramienta útil para canalizar los intereses de la ciudadanía.

Como evidencia el informe de Latinobarómetro 2017, en América Latina los partidos políticos son la institución peor valorada. En México, han obtenido el nivel más bajo de confianza en los últimos 22 años (9%). Por tanto, ante la crisis de articulación de intereses, la figura de los candidatos independientes ha experimentado un auge sin precedentes. Y si bien la figura no es ninguna garantía de independencia partidista, algunos candidatos han logrado inyectar aire al sistema de representación política, erosionando el monopolio de la representación con que contaban los partidos y movilizando exitosamente a determinados sectores.

Ahora bien, dado que en México las Constituciones Federales de 1824 y 1857 no hacían referencia explícita a los partidos políticos, históricamente las candidaturas independientes han existido incluso desde antesde la Revolución. Tanto en 1911 con la Ley Electoral promulgada por FranciscoI. Madero (que comenzó a regular la figura de los partidos) como posteriormente con Venustiano Carranza en 1916 (quien promulgó la Ley Electoral para la formación del Congreso Constituyente tras la Revolución), la figura de los candidatos independientes se mantuvo vigente. 

No fue sino hasta 1946, bajo la presidencia de Manuel Ávila Camacho, que se restringió el derecho a registrar candidatos independientes, otorgándole a partir de ese momento a los partidos el monopolio de la representación. Sin embargo, como señala el jurista Santiago Campos, ese mismo año "se postuló como candidato independiente el ciudadano Ezequiel Padilla, en tanto que para 1952 lo hizo Miguel Henríquez Guzman, aun cuando ninguno de ellos obtuvo la victoria''. Medio siglo después, en 1998 y 2007 se presentaron igualmente como candidatos independientes María del Rosario Elizondo, y Adonai Avilés, obteniendo la victoria en alcaldías dentro de los municipios de Tamaulipas y Yucatán, respectivamente.

El catalizador que configuró las candidaturas independientes como se conocen actualmente se encuentra en el caso del exsecretario de Relaciones Exteriores, Jorge Castañeda Gutman. En 2004 el excanciller solicitó su registro como candidato independiente a la Presidencia, y luego de que éste le fuera negado, inició un juicio que llegaría hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El caso ''Castañeda Gutman Vs. México'' sentó el precedente de que delegar a los partidos políticos el monopolio de la representación, es una medida que contraviene los derechos políticos.


Este acontecimiento inició un largo debate que culminó con la reforma político electoral de 2012. A partir de ese momento se contempló permitir nuevamente la figura, cuya participación se hizo efectiva apartir de 2013 y 2014. Así, luego de que los partidos políticos perdieran nuevamente el monopolio de la representación política, en una coyuntura de creciente desafección hacia la democracia, los candidatos independientes han tenido y probablemente seguirán teniendo cada vez mayor relevancia.