NUEVAS IDEAS: Cuando Meade habla de 'equidad de género' por convivir

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El espacio para que los ciudadanos alcen la voz
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NUEVAS IDEAS: Cuando Meade habla de 'equidad de género' por convivir

Nuevas Ideas.El espacio para que los ciudadanos alcen la voz
Jeremías Benítez
María Fernanda Rodríguez
Feminista y politóloga (UNAM) | Estudiante de la Maestría en Estudios Políticos y Sociales (UNAM)
2018-02-02 |06:00 Hrs.Actualización10:36 Hrs.
SOBRE NUEVAS IDEAS

Nación321 quiere conocer y dar a conocer qué piensan los jóvenes en México. Con este fin abrimos NUEVAS IDEAS, un espacio para que los ciudadanos escriban sus puntos de vista sobre la realidad que vive nuestro país. Hoy escribe María Fernanda Rodríguez.

Hace unos días,  José Antonio Meade, precandidato presidencial de la coalición “Todos por México” (PRI, PVEM, Nueva Alianza) presentó cinco acciones enfocadas a la “equidad de género” (en esta ocasión no voy a ahondar sobre por qué se debe hablar de igualdad en vez de equidad o por qué es mejor hablar de mujeres en plural en vez de en singular, ya habrá tiempo para eso). Sin profundizar en los cómos, el precandidato busca incentivar el desarrollo de las capacidades de mujeres y niñas en cuatro espacios: escuelas, trabajo, gobierno y comunidades.

Podríamos suponer que por su (graaaaan) experiencia como servidor público y como exsecretario de Desarrollo Social, así como de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, las propuestas del precandidato son de avanzada, apegadas a las necesidades y -sobre todo- a la realidad del país. Ajá, sí.

Pero… ¿Qué dice Meade?

Si vemos el tweet con las cinco propuestas y luego revisamos su columna “Es la hora de las mujeres y las niñas”, observamos que en cierta medida replican estereotipos y roles de género que nos han sido asignado a las mujeres, dando como resultado que algunos de sus planteamientos pretendan generar políticas que no empoderan a las mujeres y, al contrario, desembocan en mayores brechas de desigualdad en términos sociales, políticos y económicos.

Acá algunos apuntes:

1. Cŕeditos a la palabra con el objetivo de generar un mejor entorno para las emprendedoras. 

[...] para que puedan poner un negocio y así ser independientes, productivas y llevar más bienestar a sus familias. 

Ok, suena bien. Considerando que según la CONCAEM, tres de cada diez empresas en México pertenecen a mujeres, podría sonar alentadora la propuesta. Pero, ¿todas las mujeres queremos ser (o somos) emprendedoras como dice una de las voceras de la campaña?

O… ¿qué entiende Meade por “empoderamiento”? esto me recordó al artículo publicado en The New York Times llamado “El mito del ‘empoderamiento’ de la mujer” donde se hace una crítica al uso de este término y, sumo: las mujeres no podemos ser independientes (como se busca con esta propuesta) sin tener una autonomía en tres espacios: económica, política y corporal.

 2. Becas para que mujeres y sus hijos puedan continuar con sus estudios 

[...]  y superándose.

El rol de las mujeres como madres obviamente no podía hacerse esperar. Si bien, el factor económico es uno de los principales motivos de deserción escolar, es necesario enfatizar en las razones específicas por las que las mujeres (no sólo aquellas que son madres) nunca tuvieron o no continuaron con sus estudios.

Meade pretende dar becas para que nadie se quede sin educación pero entonces surge otra pregunta derivada de la “Reforma Educativa” (impulsada por su ahora coordinador de campaña) ¿cómo va a garantizar el acceso universal a la educación con todos los problemas que sabemos que existen?

3. Guarderías, preescolar y primaria de horario ampliado, con alimentos, para hacer compatible su desarrollo profesional con el cuidado de la familia 

[...] no sólo para fortalecer la educación de los pequeños sino también para permitir que, mientras ellos aprenden, tanto sus madres como sus padres puedan desarrollar una jornada laboral completa.

Sí, otra vez Meade ve a las mujeres como madres.  Aunque en el desarrollo de la propuesta también incluye a los padres, que ésta se encuentre en este grupo de acciones denota la visión de generar una política de conciliación laboral-familiar (que en sí es lo que implica esta propuesta) sin evitar las dobles jornadas para las mujeres.

Además… ¿Ésta sería su propuesta para las niñas? es pregunta seria. Porque si bien habla de que “es el tiempo de las mujeres y las niñas”, en ningún momento se refiere a ellas específicamente, a menos que las contemple diciendo que se busca garantizar su futuro (o sea para cuando ellas crezcan, pues).

4. Salarios dignos y sin diferencias de género 

[...] vinculada con la equidad que garantiza nuestra Constitución: trabajo igual, salario igual. Que la remuneración dependa siempre de la capacidad de las personas, no de su género.

Considerando que casi seis de diez empleos en México son informales (Inegi, 2017) y, por ende mal pagados, resulta interesante -por decir lo menos- cómo es que Meade piensa garantizar que, de entrada, las y los mexicanos tengamos salarios dignos. 

Y bueno, ya entrado en materia, cómo le va a hacer para eliminar la brecha salarial que -como bien dice- es del 70%, éste es a nivel mundial, en México según las estimaciones de la OIT está entre el 15 y 20%. Ojo: no estoy diciendo que por eso sea menos grave, pero sí que para hacer estas propuestas se necesita usar datos un poco más exactos.

5. Dignificar el trabajo doméstico otorgándole seguridad social 

[...]  que ellas y sus hijos estén debidamente protegidos no sólo con atención médica sino también con las prestaciones que gozan los demás trabajadores formales: vivienda, pensión cuando se retiren, créditos, entre otras. 

Independientemente de que oooootra vez presente a las mujeres como madres y se mencionen con bombo y platillo las prestaciones de los trabajos formales (ya arriba vimos el dato poco alentador), para poder reconocer el trabajo doméstico como un trabajo digno podría empezar por alentar la ratificación por parte del Estado mexicano de la Convención 189 de la OIT, con ella se tendría un piso firme para garantizar los derechos humanos laborales de las y los trabajadores domésticos  (porque, ah... también hay hombres).

Si bien, estas cinco propuestas podrían representar grandes avances para las mexicanas, es necesario incorporar y reconocer la desigualdad y diversidad que existe, incluso entre las propias mujeres; con ello se podría prosperar en términos de garantizar nuestro desarrollo integral. Es más, debe tenerse en cuenta que todas las propuestas hechas por quien aspire ocupar la silla presidencial deben incorporar la perspectiva de género de manera transversal y no presentarse como un apartado especial para las mujeres y las niñas únicamente para cumplir con el requisito de lo políticamente correcto.

Nota: ¿Qué propuesta hay para alguien como una que es mujer joven, estudiante, soltera y que no es madre?