Tatiana Clouthier: Morena y su reto

Líder.
Andrés Manuel López Obrador, fundador de Morena
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Andrés Manuel López Obrador, fundador de Morena

Tatiana Clouthier: Morena y su reto

Líder.Andrés Manuel López Obrador, fundador de Morena
Cuartoscuro
2019-07-22 |06:59 Hrs.Actualización08:22 Hrs.

Ya en varias ocasiones he dicho que no tengo palabras para agradecer a Morena por su generosidad, al permitirme estar y ser parte del grupo parlamentario.

Se requiere entender que la 4T es un movimiento amplio, plural y de participación activa de la sociedad. En él caben quienes buscan un país con justicia social, sin corrupción, con oportunidades para todos (as) y democrático, entre otras cosas.

Ante ello, y ya pasada la elección presidencial, queda un reto fuerte para el partido en el momento clave de cambiar sus liderazgos. Sí, el partido con sus miembros deberán decidir si realmente estarán a la altura de lo demandado a la 4T, o si simplemente será un grupo más que se dedicará a jugar en las elecciones y disputarse puestos de poder.

A mí no me cabe la menor duda de que quienes han luchado por tantos años con el hoy presidente de la República son listos y quieren que el proyecto realmente perdure. Por ello, deben analizar a quién eligen para sacar adelante la consolidación de por lo que tantos años lucharon. Ya lo decía en días pasados en una entrevista con Viridiana Ríos: “Para que un partido se considere consolidado, debe tener por lo menos en tres elecciones intermedias 10 puntos porcentuales de voto”. El reto no es menor.

Así las cosas, la tarea grande para Morena será realmente la elección de 2021. Durante el proceso recientemente vivido, se observó claramente que aunque Morena obtuvo dos gubernaturas, perdió casi todo en otros estados, como Tamaulipas, Quintana Roo y Durango, donde no fue capaz de presentar buenos cuadros, se dividió y repitió situaciones que restan en lugar de multiplicar.

Por esto es fundamental que los fundadores, acompañantes del movimiento y de AMLO desde 2000 o antes, entiendan la importancia que tiene su próxima dirigencia.

La elección de 2018 tuvo éxito por muchos motivos, y uno fundamental fue ser capaz de caminar hacia un centro conciliador de sumas que multiplicaban y no extremos que restan.

Al día de hoy, el partido tiene varios jugadores. Uno, repetir con la presidencia actual. A ella, no podemos olvidar, se le debe mucho y sobre todo se le debe agradecer; sin embargo, sería de más provecho tener su talento al servicio de México.

Dos, está Alejandro Rojas, quien tristemente y entendiendo posibles motivos, polarizó demasiado y dañó los hilos comunicantes que pudieron y se requerían para multiplicar. Asustó al votante flotante que había atraído Morena y radicalizó posturas innecesariamente. 

También está, por otro lado, Bertha Luján. Mujer comprometida, trabajadora, incansable y capaz. No obstante, Bertha tiene un problema ajeno a ella: una de sus hijas es secretaria de Estado. 

Claro, por méritos propios que están por demás claros. Otra hija acaba de tomar las riendas en un puesto muy alto dentro de Seguridad, desocupado por Eunice Rendón.

También está su esposo, Arturo Alcalde. Abogado connotado, asesor laboral y sindicalista. Lo anterior podría parecer poca cosa, más con los nuevos cambios a la ley laboral, donde la democracia sindical y el papel de los sindicatos jugarán un papel muy importante. Conclusión: demasiado poder concentrado en una sola familia.

Por último aparece Mario Delgado, quien ha caminado y trabajado, desde por lo menos el 2000, con AMLO. Tiene experiencia en hacer campañas y ganarlas. 

Ha sido funcionario público y legislador. Ha sabido construir consensos, sumar y ha construido puentes. Sin duda, Delgado sería quien puede multiplicar y hacer que en el 21 se inicie la consolidación de Morena.

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