Pedro Kumamoto: Echar raíces

Nuevo proyecto.
Pedro Kumamoto está en vías de crear un nuevo partido político
Nuevo proyecto.
Pedro Kumamoto está en vías de crear un nuevo partido político

Pedro Kumamoto: Echar raíces

Nuevo proyecto.Pedro Kumamoto está en vías de crear un nuevo partido político
Especial
Pedro Kumamoto
Excandidato independiente al Senado por Jalisco
2019-09-03 |06:58 Hrs.Actualización06:58 Hrs.

Hace dos meses conocí a Juan de Dios. Él decidió apoyar a Futuro, el partido político local que estamos en vías de fundar. Se convirtió en el organizador de nuestra asamblea en un municipio emblemático de la lucha social por nuevos paradigmas de desarrollo sustentable: Cañadas de Obregón, en donde se encuentra el poblado de Temacapulín.

El municipio se dedica en buena medida al campo. Una de las actividades económicas principales es la porcícola. Juan de Dios consiguió un empleo en esta industria. Se levanta a las tres de la mañana para acomodar y levantar puercos en la granja, una labor profundamente desgastante físicamente. Esto no lo desanima, tiene sus convicciones bien puestas.

Se llenan de amor sus ojos cuando habla de Ana, su pareja, y de su hijito; inspira con cada frase al compartir sus sueños por construir un municipio justo y equitativo. Su espíritu es rebelde, disruptivo y lleno de humor, a final de cuentas sigue siendo un joven veinteañero.

Su único día de descanso lo usa para estudiar derecho, le interesa graduarse para poder ayudar a su comunidad en materia laboral y civil. Devora libros y los comenta con generosidad, a mí me recomendó uno de Paco Ignacio Taibo II.  

Lo conocimos en su municipio. Nos sugirió ir al pueblo en resistencia y no lo dudamos; bajamos al valle de Temacapulín. Durante el trayecto de Cañadas de Obregón a esta localidad amenazada por la voracidad, la corrupción y los mega proyectos, presenciamos la hermosa vegetación del cerro, el terrible estado de las carreteras -que por poco y nos cuesta la vida- y también pudimos conocer sus aguas termales, casi tan cálidas como las personas que nos recibieron y nos abrieron sus puertas. Uno de ellos, Don Poncho, un luchador social que por años se ha dedicado a dejar claro que su tierra y su memoria no tienen precio, ellos luchan para que Temaca no se inunde.

En Magdalena nos encontramos con Yadhira. Una mujer de sonrisa franca, de trabajo constante y de honestidad reconocida por todas las personas a su alrededor. Cansada de las condiciones actuales se unió con varias mamás de la comunidad y logró fundar, con una enorme cantidad de esfuerzo y una lógica cooperativa, su propia guardería infantil, la cual persigue ser una opción popular y accesible en su localidad para todas aquellas personas que desean una estancia de calidad a precios socialmente sensibles.

No es cosa sencilla, en el camino han tenido que aprender de todo. Incluso ha vivido la negligencia y falta de apoyo por parte de los gobiernos de todos los colores. Nada a contracorriente, pero ella no se da por vencida. Por eso decidió dar un paso adelante y se convirtió en la delegada de Futuro en su municipio.

Las historias nos las encontramos en todos los rincones de Jalisco. Yaneth en Mixtlán, quien tiene una fonda y un huerto de tomates que vende a su comunidad prácticamente al costo. César, quien en Tuxpan dedica su vida al combate de la pobreza y su vocación es la justicia social. Maestras, jóvenes, campesinos, estudiantes, comerciantes y activistas, decenas y decenas de historias que podrían parecer inconexas tienen un punto de encuentro: esta semilla de partido político.

Eso es lo que somos, un punto de encuentro. Un modesto espacio común para que aquellas personas que no se rinden en sus pueblos, delegaciones, valles y costas se conozcan y luchen al lado de alguien más.

El miedo solo se puede vencer acompañados. Hemos presenciado municipios tomados por el crimen organizado, ríos contaminados, ayuntamientos entregados a la corrupción, poblaciones enteras enfermas por negligencia, comunidades sin servicios médicos, dolores y tribulaciones. Y frente a ello hemos atestiguado organización, rebeldía, deseos de cambio y personas que hacen todo lo que hay en sus manos para crear una alternativa.

Eso lo hemos visto ya en 43 ocasiones, la mitad más uno de los municipios que la ley nos exige para poder formar un partido político. En cada municipio nos hemos llevado historias de personas admirables que hoy forman parte de este esfuerzo.

El camino no ha sido sencillo, pero ha sido el correcto. Estos días han demostrado que estamos construyendo una fuerza política plural, potente, que crece día con día. Hemos echado raíces. 

El camino continúa y yo solo puedo estar agradecido por las historias venideras, por las manos generosas, por la política en común hecha en todos los rincones de Jalisco. Así, hacer un partido da gusto, pero sobre todo, esperanza.