Salvador Camarena: Ok, pero mientras, ¿quién va a gobernar?

El 5 de febrero, el Presidente anunció las iniciativas de reforma a la Constitución
El 5 de febrero, el Presidente anunció las iniciativas de reforma a la Constitución
AMLO.El 5 de febrero, el Presidente anunció las iniciativas de reforma a la Constitución
Cuartoscuro
autor
Salvador Camarena
Periodista
2024-02-07 |06:01 Hrs.Actualización06:01 Hrs.

En pleno cierre de sexenio, cuando en México las cosas suelen salirse más de control por distracciones normales de los comicios –cambios en los puestos de mando, por ejemplo–, en la administración federal los cargos se van de encargo. 

El anuncio-banderazo de la veintena de reformas que pretende López Obrador supone que, desde ya, todo el movimiento que acompaña al Presidente se pondrá en plan de vocero y difusor de esas iniciativas. 

Así, las y los miembros del gabinete están llamados a recorrer la República en las próximas semanas para copar el debate al promocionar las supuestas bondades del paquete legislativo

El cierre del gobierno enfrenta un nuevo reto. Las y los secretarios de Estado, así como las y los directores de organismos (IMSS, Infonavit, etcétera) entran de lleno al cabildeo mediático y popular de lo que el Presidente trazó el lunes por la noche en Palacio Nacional.

A la par, y como ayer mismo se especificó en la mañanera, la intercampaña será ocupada por el Presidente y parte rotativa de su equipo para, día con día, difundir propaganda al exponer en el Salón Tesorería detalles de todas y cada una de las iniciativas. 

No por nada la oposición descalifica el anuncio de AMLO señalando que se trata sólo de un elemento distractor del Presidente para que no se hable, entre otras problemáticas, de los recurrentes brotes de violencia que aquejan al país, o de insuficiencias gubernamentales en temas de la salud, etcétera. 

Para el lopezobradorismo, nada será más importante en este mes que lanzarse a las entidades a promover los cambios legislativos que Andrés Manuel pretende que sean parte de la oferta electoral, formalmente, a partir del 1 de marzo. 

Las situaciones de emergencia como la de Guerrero, donde se acumulan los retos de los grupos del crimen organizado, las nada leves secuelas de Otis y la ingobernabilidad en que están sumidas varias regiones de ese estado tendrán una atención marginal, pues el gabinete se va a esta gira del no adiós.

El gobierno podría, sin duda, decidirse a mirar hacia el futuro. Y trabajar hoy para que el siguiente gobierno –cuantimás porque ellos creen que será de su mismo signo– se beneficie de lo que se haga todo este tiempo. 

Trabajar en impulsar el nearshoring, en corregir la escasez de energía para las empresas, en activar y/u optimizar la infraestructura necesaria para la conexión por distintas vías con frontera y litorales, en agilizar trámites para exportadores e importadores, en apoyar a emprendedores.

Podría, igualmente, hacer todo lo posible para paliar los efectos de la sequía. Prevenir peores costos en esta temporada de estiaje. Buscar más apoyos para productores del agro, impulsar la racionalidad del uso del agua en ciudades.

No se diga terminar de echar a andar sus polémicos proyectos. El AIFA está a nada de cumplir dos años sin convertirse, ni remotamente, en una alternativa al caos del AICM. 

Y, por supuesto, no escatimar un segundo a atender el combate a la delincuencia, la atención a las víctimas y la prosecución de justicia en tantos casos, del pasado y de los que surjan.

El paquete de iniciativas habla de un Presidente al que le importa poco un gobierno robusto y equilibrado. Y la temporalidad de la presentación de las mismas subraya su desdén ante deudas e insuficiencias de su propia administración. 

Él y los suyos lo que quieren es la movilización permanente, no la fatiga de administrar y entregar un buen gobierno. E irse ya todos de campaña. Ok, pero, ¿mientras quién va a gobernar?