Cubrebocas y guantes, la nueva basura que ensucia las costas del Mediterráneo

Un grupo ambientalista en Francia detectó guantes de plástico en el mar
Un grupo ambientalista en Francia detectó guantes de plástico en el mar

Cubrebocas y guantes, la nueva basura que ensucia las costas del Mediterráneo

La nueva basura.Un grupo ambientalista en Francia detectó guantes de plástico en el mar
AP
2020-05-27 |15:49 Hrs.Actualización15:49 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque al parecer los seres humanos no hemos entendido nada 

Cubrebocas quirúrgicos empapados y cubiertos de algas en el lecho del mar. Guantes de plástico sucios y llenos de agua saludando espeluznantemente desde las olas del Mediterráneo.

Un grupo ambientalista francés está encontrando estos residuos de la era del coronavirus en el lecho del Mediterráneo cerca del centro turístico en la riviera francesa de Antibes e intenta crear conciencia mientras limpia.

Un video grabado la semana pasada por el grupo Operation Mer Propre Sea (Operación mar limpio) muestra cubrebocas y guantes dispersos en el lecho del mar, entre latas de cerveza, colillas de cigarrillos y más basura.

El grupo compartió las imágenes en internet mientras Francia y otros países reabren gradualmente sus playas para advertir que podrían empeorar los problemas de contaminación en el Mediterráneo.

Un legislador local propuso endurecer las multas por tirar basura.

“Nos quedamos bastante sorprendidos para mal cuando comenzamos a ver guantes que estaban enterrados en la arena”, dijo a la AP Joffrey Peltier, el fundador del grupo.

Una mascarilla “parecía como una medusa; al principio no sabíamos exactamente qué era”.

La cantidad de basura generada por el virus sigue limitada, señaló, pero “es la promesa de la contaminación por venir si no se hace nada. En nuestra hermosa Cote d’Azur, sabemos que en cuanto comience a llover, toda la basura que viene de las alcantarillas terminará en el mar”.

Los barrenderos en París también se han quejado del aumento de cubrebocas tirados en las aceras en momentos en que Francia comienza a relajar las medidas de confinamiento y más espacios públicos requieren que la gente las use.